domingo, 11 de agosto de 2013

Sin adioses

Me sacarás de quicio.
me sacarás del aire.
Una suave cuchillada de tus uñas pintadas
de sangre negra a pinceladas
Me sacarás colores de más de adentro
colores lindos, ¿viste? 
esos que cambian cuando los mirás en un día de lluvia,
o una mañana sin luz.
Me sacarás poesía y alguna excusa
para no tenerme frío, reposando en tu cuarto.
Frío y en descomposición. Una excusa que me haga tu amigo
o algo mas que los infelices que suenan en la radio...
Me sacarás un hijo de nombre Saturno
y volaras al rededor de sus cuernos y tentáculos
y volverás al nido a la hora de sanar.
Me secaras la boca cuando sea tarde
y enterraras mi alma junto a mi cadáver
Sólo entonces reirás.

Ultravida

Hecha león, o leona, da igual...
una bola de fuego llameante cruzó la avenida esta tarde
con intrépidas caras vigilaron su andar
los gorriones viajeros, los autos incendiados, los vagones del mes.
Abrasado el cielo vespertino, cucharadas de dolor
Yo, un clavo. Situado en el mismo lugar; desnudo
desnudado, hecho añicos.
Ella leona, piel de iris, voz de meteorito.
La penumbra urgente se menea en torno a mí
la nube que oculta todo de una vez y hasta el fín
el ocaso de mis milagros y mi suerte
Hecha fuego , transparente,
Piel de vida o muerte o mas allá del morir.
Ultravida es, ella. Ultravida soy yo.

creí que estaba quieto y empecé a bailar si todo es un momento en este cuento yo no me quedo quieto nunca más creí que estaba muerto y ...