martes, 18 de marzo de 2014

grises

y ya estás así, preparada para actuar
ya descubrí, el otoño en mi placard
vos tan así, tan estrella tan, fugaz
hoy voy al fin a mirarte y sin mirar
decir
yo fuí, fuí grises
por ti
fuí grises

ambar, crece el cesped
imperante en tu pared
verde tu ciudad
abandonas tu misantropía
fuí mago, fuí miel
por vos mago, fuí miel
y grises

sábado, 8 de marzo de 2014

Relatos de un invierno

Un anciano revuelve la plaza
donde quedaba con su amada
en sus lunas plateadas ya añejas
de una historia que quedó
muchas páginas atrás
en un libro en las que abundan
las hojas manchadas por el vino
ennegrecidas por el humo
y desgastadas por el fango
Mira las marcas de sus palmas
donde se ve caminar de la mano
con ella
entremezclando sus dedos
confundiéndose entre sí
perdiendo el tacto
el gusto 
en un pacto
en un abrazo manual profundo
Revolvió sus manos
revolvió su historia
revolvió sus marcas
Las gélidas marcas
de la gélida plaza 
en la gélida ciudad
fantasma
Recuerda el alboroto incesante
de algún instante que vivió y fue mas
que un recuerdo
trascendió al misterio de la felicidad
austera
verdadera
las palabras se entremezclaron con el silencio
se hicieron árboles
aturdidos del frío
congelados hasta la sabia
calcinados del amor.

jueves, 6 de marzo de 2014

Anochece

Yo sólo sé que ahora
la ciudad se mece
entre arboles ingleses
gente sin hogar
perros hambrientos
y veredas desierto
con arena y sal
y la tarde anochece
cuando el ruido desaparece
y el grillo es un visir criminal
por cantar,
el silencio hace eco
en el resplandor mismo del centro
sobre las luces me siento a mirar
la noche es un holograma
dispuesto a hacerse material

Olores de la ciudad

Nauseabundo aire
has de respirar su gas
has de implantarte su raiz en tus pulmones
y de el lo veras brotar
tan cerca de tu céfalo
tan cerca de tus flores
el olor a marimoscas
a corazón vejoso
a podridas tostadas
añejas plateadas
De la mina
del grisú
haz de respirar

El corazón de esta ciudad
huele a clonazepán
no te levantarás de tu cama
ni para trabajár
pensarás en el delirio
como tu morada final
Del grisú de esta metrópolis
has de respirar
has de suspirar
has de exhalar
has de vomitar
hasta dormitar.

creí que estaba quieto y empecé a bailar si todo es un momento en este cuento yo no me quedo quieto nunca más creí que estaba muerto y ...