jueves, 27 de junio de 2013

Todas las estaciones



A veces me sorprende el silencio,
en el cual francamente no creo. No es que no creo que exista. No existe sin guardar algún secreto, porque al menos algo sonoro, ha de degustar el viento,
los momentos sigilosos...
Me salen acordes y colores... tal vez...
Escucho a un grillo en su agonía cantar.
00:37,  detuvo su canto, esta cauteloso.
Observa su alrededor.
Para mí está enamorado.
Del frío, de la noche, que se yo...
cosa de grillos...

No te vi salir esa tarde gris
fueron tantos días al fin
decidí incendiar esta confusión
que nos ata a diambular

a donde  empezamos esos años
a dormir sin conversar
hicimos un inventario
de canciones para armar

No voy a seguir tu camino agreste
aunque me cueste regresar
con cada regalo del camino
seré un trompo del montón

Sigo bancando a fuerzas
todas las estaciones
sigo bancando a fuerzas

No te voy a seguir aunque quiera vivir
a tu lado sin sufrir
Cada bote ve su horizonte azul
entremezclado en el mar

cada gota en esta noche
no nos permite descansar
cada risa y cada paso
que forjamos para amar

lunes, 24 de junio de 2013

24 de Junio

Y vuelvo al insignificante hartazgo de tenerme, como en última instancia a merced de mí.
Insisto, esto no parece real, no parece mío. Espera.
La embriagadora nostalgia de algún cuento de antología.
Tras las ventanillas de los autos el sol sonreía y no tanto...
se había quedado sin nafta camino a casa, y no le dio el humor para bajar a pedir ayuda.
Mañana será otro día sin él, dicen por ahí.

Leía esos cuentos borgeanos que, desde donde sabía, carecían de erotismo alguno
Ulrica pensé, Ulrica.
Volví a lo  mío.
A los cuadernos sin nombres, pero con tu nombre mal escrito.
Ni palabra.
Rayones por doquier.
inconciencias, metáforas del arte, o del amor, o de algún sentimiento inexpresable
o una muestra no patrocinada de expresionismo  minimalista andante por cuadernos mal-usados.

Se apaga la computadora de un tirón
se apagó la luz allá afuera también.
necesito un despertador. Uno que huela a nuevo, necesito. Pensé.

Felíz Invierno.-

domingo, 16 de junio de 2013

Hice un punto ahí, un punto. Suave movimiento de mi muñeca al temblar.
Sudor, carne de vapor, entre telas mojadas de lluvia se creó, hace mucho,
en alguna maquinaria de Taiwan y la lluvia.
Los ladridos famélicos que parten al mundo en dos
la guerra y la paz
El animal y el fuego.
Los puntos maderos donde reposar denuevo
HIce un punto, o dos
punto en el lápiz gris
¿tan difícil es pintar el color del aire?
Ese era un sueño
De los que tenemos cuando nos cuesta conciliar con la realidad

martes, 11 de junio de 2013

Nubes de otoño

Se hizo un murmullo en la calle y salí a mirar,
¿no habrás visto las hojas morir, de casualidad?
Aterrada llegaste en el incesante calor
y me presentaste la niebla
o como quieras llamarle...
tu sombra tan gentil,
de galera y bastón,la ví,
mucha elegancia, poco corazón sentí.
Oscuros pensamientos en la ciudad gris,
hasta que aclaren los vientos el otoño se hechará a dormir.
Y yo con vos.
A mi lado, mirando el fingir,
las promesas sonsas que hacemos para no morir,
y perecemos también,
pero sabiendo existir,
apostando cada segundo a lo que quiera sentir, y más.
Dame la mano, desataremos un huracán,
cuando derrotes tus miedos que te echan atrás
Dibujaremos palomas, barcos de papel
entre las nubes violetas del atardecer
y volaremos
tal vez, más lejos de lo que pueden llegar
los rayos infrarrojos de la humanidad
y soñaremos estar
en el mismo lugar de siempre jugando a la paz
en un silencioso instante frente al Paraná.
¿No has escuchado acaso el viento caótico revoloteando a mi alrededor?
¿No has sentido, acaso, sucumbir la tierra bajo tus pies?
El mundo se divierte!
Y aquí te ví parada, con tu cara de espanto, te vi llorando.
Te ví y te quise... y te elegí cada hora, cada noche y cada lágrima
te elegí para cada temblor y tornado, para derecho soñado
te vi entre cuchillos y mordiscos,
y te elegí en cada poesía que leí.
Te quiero ver  loca, despiadada,  te quiero despertar
quiero verte estallando de felicidad,
por la locura que no solés regalar
y en cada trazo que me vayas a cortar
te quiero destrozar, a puros gritos en tus oídos
en cada exacto dolor, te quiero espantar
y hacerte amar. Cada locura que quieras trazar.
En cada noche, en cada sol, en cada viento y en cada temblor
en cada pecado, en cada exabrupto te quiero ver explotar.

creí que estaba quieto y empecé a bailar si todo es un momento en este cuento yo no me quedo quieto nunca más creí que estaba muerto y ...