domingo, 18 de noviembre de 2012

Sin cara.

Y algo que con fuerza, sacas desde adentro
se marca en tu cara como una careza armada
desde ya puedes mostrar al mundo tus vanas muecas
Pero a mi no me engañas

Hasta que no te saques la cara y camines a espaldas para no mostrar
la desangrada parte de tu cabeza
entre músculos y nervios a la intemperie
unas lágrimas aflorando
y la oscuridad brotando
no la puedes contener.
Hasta que no te saques la cara no me engañas.

¡Con qué necesidad, con qué!?
¿con qué necesidad escapas?
Con qué necesidad lastimas a quienes te aman?
Con qué pasión evitas tu pasión?
Con qué arma te matas encerrada?
con qué escudo huyes de la mañana,
y a la noche sigilosa y descalza
andas, caminando por sueños
de vencidos amantes
y de tus antiguos diamantes
te escapas!
De ellos y su brillo y resplandor,
con qué necesidad mujer
con qué necesidad, con qué.

creí que estaba quieto y empecé a bailar si todo es un momento en este cuento yo no me quedo quieto nunca más creí que estaba muerto y ...